La mañana fría de enero, la primera del año, se hacía eterna en sus primeras horas para la madre de Rebeca. La niña recién hecha mujer que apareció por fin, vestida de negro, tambaleándose de lado a lado de la cuesta que bajaba del parque al portal de la casa de los padres y el hermano pequeño de Rebeca…

No sabemos lo que sentirá nuestro protagonista, pero nos ha llamado tanto la atención, después de tantos años en la misma Sala, ese paseo corto, el último por unos años, el primero tras ser suspendido del mundo de la judicatura…

Andaba paseando por un barrio cualquiera de mi ciudad, uno de esos paseos sin sentido que uno recuerda que comenzó un rato antes sin recordar siquiera la razón por la que eligió el rumbo elegido, cuando me topé con un vecino y sin embargo amigo, un joven científico, un coquito impresionante que volvía cabizbazo, meditabundo …

“Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.” Parece bella y fácil de aplicar la frase de Coelho que acabo de escribir. El papel lo aguanta todo; hasta que topas con la realidad abierta en canal para comprobar que ésta lo supera todo, que todo lo prueba, que todo se puede con mirada atenta y deseo incondicional.

Cuando nace un niño, a cada instante que se produce ese mílagro que parte de la nada, es entonces cuando revive la esperanza de un mundo mejor. Por eso estoy convencido de que el mayor miedo que nos asalta a muchos padres es si sabremos educarlos bien para hacerlos lo suficientemente libres como para construirlo.

No hay nadie capaz de ayudar a otros sin recibir la savia de lo mejor que le rodea. Estoy acostumbrado a deambular por el mundo en este efímero viaje físico con el que he sido agraciado con el fin de arrimar el hombro ahí donde pueda ser necesario.

La forma humana es algo tan increíble, que cuando la vemos muchas veces, a diario, dejamos de sorprendernos. Un pequeño recordatorio debe acercarte a lo impresionante que eres.

Cualquiera puede solidarizarse con el sufrimiento de un amigo, pero hace falta un carácter magnífico para solidarizarse con su éxito. Es lo que le ocurre al joven protagonista de mi paseo

Un paloma trata de encontrar una rosa, pero muere antes de encontrarla sin darse cuenta de que estaba cerca, muy cerca de ella.

A un joven empresario no le pagan de forma injusta y piensa que es el fin del mundo. Handrose le abre los ojos.

Página 1 de 512345

Twitter updates

Sponsors